En su esencia, la batalla que se desenvuelve en el Medio Oriente es
más que un conflicto de armas. Es una lucha ideológica. De un lado
están las fuerzas del terror y de la muerte. Del otro están decenas de
millones de personas ordinarias que desean una vida libre y pacífica
para sus hijos.
El futuro del Medio Oriente depende del desenlace de esta lucha - y
también la seguridad de Estados Unidos. Sabemos que las sociedades
donde aumentan la tolerancia y la esperanza son menos probables de
tornarse fuentes de radicalismo y violencia. Por lo tanto, Estados
Unidos mantendrá su compromiso en la región. Apoyaremos a demócratas y
reformadores desde Beirut y Bagdad hasta Damasco y Teherán. Apoyaremos
a todos los que se esfuerzan por construir un futuro de libertad y
justicia y paz.